Reseña de Knotfest Argentina 2024 y algo más
Esta es la segunda versión de una reseña que ya hice. Resultó ser que, mientras finalizaba la descripción de lo que fue el Knotfest Argentina, realizado el 26 de octubre de 2024 en el Parque de la Ciudad, Buenos Aires, Argentina, encontré información que no esperaba en absoluto y tuve que rehacer todo.

BABYMETAL en Knotfest Argentina 2024
En el año 2019, Knotfest México tuvo graves incidentes de los que hablaré más adelante, y en 2021, Knotfest Iowa (USA), tuvo quejas lo suficientemente importantes como para que éstas llegasen a los medios de comunicación. Les adelanto que en ambos momentos, lo que hizo Knotfest fue culpabilizar a los organizadores locales del evento, Slipknot y 5B Artist Management —empresa norteamericana que maneja el festival cuyo manager y director ejecutivo, Cory Brennan, es el otro propietario del Knotfest, que a su vez también es manager de Slipknot— no tuvieron nada que ver.
Da para pensar.
Sin embargo, lo que vi en tiempo real fue cómo el festival anunciaba con bombos y platillos su llegada a Brasil. Previo a ello, un periodista había lanzado un rumor al menos un mes antes. A veces, los rumores se utilizan como un medio publicitario en sí mismo, no son rumores reales sino que están armados. Uno de los rumores armados más comunes es que Luis Miguel siempre muere justo antes de lanzar un disco, ¡qué casualidad!, ya ha agotado casi la misma cantidad de vidas que un gato. En cuanto al rumor del Knotfest, tampoco creo que haya sido mera casualidad. Si fue un truco publicitario, la verdad, no me parece a ese nivel de eventos realizar semejante mamarracho.
El festival fue realizado en un parque en la periferia de la ciudad de Buenos Aires —lo mismo le han hecho a México 2019—, el Parque de la Ciudad, un antiguo parque de diversiones que actualmente posee 69 hectáreas, no posee tribunas y se encuentra rodeado de tres villas de emergencia (asentamientos). En parte, es entendible la localización porque el gobierno de la Ciudad ha prohibido que los festivales se realicen en lugares más céntricos; en parte, el sentido común dictamina que podrían haber buscado algún otro lugar para realizarlo como Vicente López, San Isidro, que no están lejos de la ciudad y son mil veces más seguros. Eso por un lado. Por otro lado, Knotfest Brasil 2024 fue realizado en el estadio cinco estrellas Allianz Parque, con capacidad para 43 713 personas, con ingreso general e “ingresos sociales” y Knotfest Chile 2024, en el Parque Deportivo Estadio Nacional de 64 hectáreas, se comentó en algún momento que habían vendido 30 mil entradas. 30 mil también es el número de asistentes que dijeron —todavía hay dudas que fuese esa cantidad— que tenía en total la edición argentina.
La recopilación de datos lamentablemente no me permitió saber qué tipo de catering han tenido las bandas dentro del Knotfest, me hubiera encantado saberlo. Por supuesto que aquí no debió haber un chef que cocinaba pasta a pedido en el momento, enmarcado por las montañas de fondo. Argentina y su catering habitual (sándwich de miga, mesa de fiambres, quesos, pizzeta, mini medialunas rellenas de jamón y queso, ese tipo de cosas que son tentempiés); la comida en sí varía bastante, los postres no (helado, pastafrola, masas finas, alguna cosa con fruta).
El cartel de la versión argentina de Knotfest daba tristeza si se lo comparaba con el de Chile y era un chiste de mal gusto si se lo comparaba con el de Brasil. Que la cantidad de grupos a presentarse fuese menor es entendible por la inflación, el dólar, básicamente cuestiones económicas. Si no iban a dar cantidad, podrían haber brindado calidad. De todas las bandas que tocaban, sólo dos llamaban la atención en redes sociales como para asistir al evento: Slipknot y BABYMETAL. Las otras no generaban interés ni movilizaban público, tampoco se supo sino hasta casi el día del festival cuáles bandas locales se presentarían.
Pero vamos por partes, dijo Jack el Destripador, comencemos con un poco de historia que pocos conocen.
Tu pasado te condena: Knotfest México 2019, Iowa 2021 y Chile 2022
Knotfest meets ForceFest México fue realizado el 20 de noviembre de 2019 en Deportivo Oceanía y fue un caos absoluto que incluyó el que prendiesen fuego a la batería del grupo Evanescence.
El inicio de los problemas —lo mismo se repetiría años después en Knotfest Chile 2022— fueron las largas filas de personas que querían ingresar al festival. Sumado a ello, quiénes habían pagado la entrada se percataron que desde el puente a un lado del lugar era posible ver con total claridad el escenario principal sin gastar un centavo.
Es triste ver esta imagen. Me duele en mi corazón. Se aviso con anticipación que el lugar no era adecuado, hubo fallos de los organizadores y la actitud de los asistentes fue incivilizada y de lo peor. Solo dañan la música que amamos, eso duele. #KnotFest #KnotfestMexico pic.twitter.com/P5XeQF7xDo
— Erik (@OldHunter90) December 1, 2019
Alrededor de las 21 horas, las vallas que separaba la zona VIP de la zona general fue derribada. Los organizadores pidieron que los asistentes se moviesen para arreglarlo y, como no sucedió, las presentaciones de los artistas principales (Evanescence y Slipknot) fueron retrasadas durante más de tres horas. El grupo Evanescence se negó a salir a tocar hasta que no se solucionasen los problemas de seguridad.
No culpemos a Evanescence, ni a Slipknot, ni al #KnotFest, culpemos a los verdaderos responsable. A Live Talent, por su pésima organización en cuanto a seguridad! El festival inicio muy chingón y terminó de la verga— Uziel (@UzielChavz) December 1, 2019
Cuando Evanescence no salió y se anunció la cancelación del evento, la furia terminó por desatarse. Un grupo de asistentes subió al escenario, dónde los instrumentos musicales ya se encontraban dispuestos para comenzar con el show y procedió a quemar la batería del grupo. El caos, dicen, duró hasta las 2 de la madrugada.
Lo bueno es que Slipknot tenía otra oportunidad de tocar al día siguiente porque (¡oh alegre coincidencia!) son los organizadores del festival. Un par de disculpas al público para que no se enojen tanto y aquí no ha pasado nada:
“Debido a una barricada rota y los intentos fallidos de solucionarlo, en Slipknot nos vimos obligados cancelar nuestra actuación anoche. La seguridad, especialmente la seguridad de nuestros fanáticos y compañeros, es la prioridad número uno. Nos disculpamos profusamente y esperamos que todos entiendan. Si algo les sucediera, no nos perdonaríamos. Además, si se hubiera podido arreglar la barricada correctamente, habríamos subido al escenario. Nuevamente, esperamos que lo entiendan y trataremos de compensarte lo antes posible”.
La culpa recayó sobre los organizadores del evento, LiveTalent, en este caso…, y en el siguiente también, aunque ya no eran los mismos.
Cuando el Knotfest Iowa se celebraba el 25 de septiembre de 2021, 30 mil asistentes reunidos en Indianola, Iowa soportaban una ola de calor al borde de la deshidratación puesto que la cola para comprar agua era de dos horas. Un único puesto de ventas era el que suministraba las bebidas sin alcohol aquel día, incluyendo el agua. Hubo cánticos de “We want water!” (“¡Queremos agua!”).
El comunicado oficial declaraba: “En preparación para este evento inaugural, Mammoth Productions contrató a uno de los concesionarios más grandes de Iowa que gestiona muchos eventos grandes y numerosos conciertos para garantizar una experiencia positiva para los invitados. Reconocemos que esto no se logró y nosotros también estamos decepcionados. Nos esforzamos por lograr la excelencia en todos los aspectos de los eventos y continuaremos haciéndolo”. Es decir, Slipknot contrató a 5B Artist Management quién contrató a Mammoth que, a su vez, contrató a BEST Catering & Concessions. Tres intermediarios para hacer una cosa.
Si bien BEST Catering declaraba pudo contratar ayuda adicional, el día del evento hubo otra reducción de personal. Sin explicar las razones de esa reducción de personal, se disculpa por las inconveniencias ocasionadas.
Pero eso no es todo, no señor.
En Knotfest Chile 2022, hubo filas de hasta dos kilómetros casi paralizadas para ingresar al Estadio Monumental cuando comenzó el show —ese año tocaba Judas Priest, Pantera, Bring Me The Horizon y, obviamente, Slipknot—, porque había un único acceso habilitado. Además, en este también se reportó la falta de agua, las quejas contra los organizadores, pero además de ello hubo dos bandas chilenas que no realizaron su show. Uno de los integrantes de las bandas dijo que no les permitieron tocar al mediodía como estaba programado.
Da qué pensar que las productoras siempre tengan la culpa y los integrantes de la banda sean unas carmelitas descalzas. Hay un claro patrón de conducta: nunca se hacen cargo de nada. Como mínimo, en Slipknot son los responsables por contratar a su productora. Que ésta a su vez contrate a Empresa 2 que también contrata a otras empresas (3, 4, 5...), es otro tema. La cabeza en sí es la propia banda, ellos deciden y son ellos los que pueden cancelar un contrato o no.
Knotfest Argentina 2024: cómo meterle buena onda a un auténtico sabotaje
La historia comienza con Fenix Entertainment Group obteniendo la organización del Knotfest 2024 en Argentina y Chile.
Es un punto muy importante el aclarar que Fenix es una empresa argentina. Entonces, ¿a quiénes les anunciaría primero, vía redes sociales, la llegada del Knotfest, a Argentina o a Chile? A Chile.
Ya arrancamos mal.
Tras eso, anuncian las bandas que vendrían a Argentina y fue un momento lleno de suspiros generalizados. Un montón de bandas iban a Brasil a hacer tremendo festival, lo sabíamos porque la cartelera ya había sido publicada, y a Argentina no venía nadie, probablemente porque pagaríamos poco en comparación, puede que otro poco porque no tenemos un festival de rock reconocido a nivel mundial como Rock in Rio —tenemos Cosquín Rock, aunque calculo que no lo conoce casi nadie—, por tanto no existe ese nivel de exposición que te hace pasible de ser invitado… Lo que sea. Esto cae como un balde de agua fría.
El segundo momento brillante que tuvieron la producción fue la elección del momento de la venta de entradas.
Todo el mundo sabe que, en Argentina, a fin de mes las personas no tienen un peso en los bolsillos. ¿Cuándo arrancaron con la preventa? El 31 de julio debía iniciarse bajo una ticketera de dudosa procedencia, EntradaUno, que no demostraba tener capacidad para una venta de esta envergadura. Por alguna clase de error en el sistema, incompetencia o alguna cosa por el estilo, la preventa arrancó el 30 de julio. No hubo publicidad previa, ni carteles en la vía pública, ni anuncios de radio, ni nada, todo a puro rumor y comunicados impopulares de redes sociales.
La preventa 1 es exitosa, la cierran rápidamente. Preventa 2, también la cierran en una semana más o menos. Bastante bien.
Vale la aclaración que la ticketera virtual tuvo retrasos al crear a los usuarios, enviar la confirmación de la creación de la cuenta, enviar la confirmación del pago. Todavía existe un monto que se aplica por no ir a buscar la entrada que comenzó en la época de la cuarentena y todavía lo siguen facturando sin brindar cualquier otra opción a los usuarios. ¡Una estafa, bah!, pero no es sólo con esta ticketera, es con todas.
Mientras esto sucedía, los otros Knotfest se vendían por completo ni bien salían y comenzaban a aparecer los shows individuales de BABYMETAL, los llamados sideshows.
El problema llega luego de las dos preventas: las ventas se habían estancado.
Como ya dije, había visto que el argentino rockero había esperado más de la edición argentina de Knotfest por haber visto la cartelera de Brasil, después de eso, la cartelera de Chile. ¿Por qué la nuestra no tenía a nadie? Esa era básicamente la pregunta.
Lo más probable es que el planeamiento y el dinero destinado haya sido realizado justo en el orden en el que presentaban los Knotfest, pero una cosa más: Brasil tuvo que esperar alrededor de una semana porque no terminaban de cerrar con las bandas, habían dicho que el anuncio se haría un día y no lo hicieron, ese fue el mayor inconveniente que tuvieron. Entonces no es un problema que se circunscribe únicamente a Fenix. Gran detalle.
Tampoco ayudó mucho a las ventas que para publicitar el Knotfest, la prensa mostrase un súper festival que se mandaron anteriormente, con fuegos artificiales y toda la pompa, probablemente organizado en algún lugar de Estados Unidos, más parecido a lo que fue la presentación de Metallica en el Campo Argentino de Polo. Es decir, una comparación entre el día y la noche con lo que terminó siendo.
Así, las ventas estaban completamente muertas.
Recién en ese momento, comienzan a aparecer tímidamente algunos carteles en las ciudades con sus respectivos shows, en muchas de las ciudades sino en todas, ya había finalizado la venta de entradas. Sold out. ¿Por qué la publicidad salió después cuando tendría que haber salido antes de la venta? Vaya uno a saber quiénes son los responsables de hacer todo al revés porque entre Fenix y 5B podrían jugar una pulseada de quién es el más incompetente e irían parejo.
La venta de entradas tampoco se movió con los pocos carteles que colocaron en Buenos Aires, puede que en la falta de ventas también colaborase el hecho de que la zona de los alrededores del Parque de la Ciudad es tremendamente insegura. No sé qué cantidad de carteles pusieron porque vi la foto de uno solo en vaya uno a saber dónde.
Sobre la recta final, ya en octubre, alguien de la televisión abierta (@fedeebongiorno) se entera que viene BABYMETAL y publica un tuit. El festival le paga a un personaje de dudosa estabilidad mental como “Furia” Scaglione, ex integrante de Gran Hermano, para que haga promoción. Además, MTV Sur comienza a realizar publicaciones en las que jamás corrige que no es “BABY METAL” con espacios, al día de hoy sigue escrito exactamente así, tanto en Twitter como en Instagram.
El día del festival, cuando BABYMETAL desciende del escenario tras dar su show, aparecen en una foto con un cartel con sus firmas que rezaba SOLD OUT. ¿¿¿Eeeeeeeeeh???
Dicen que vendieron 30 mil entradas. Eso dicen los organizadores.
Cualquiera pensaría que, si las ventas de entrada comenzaron a fines del mes de julio, la organización estaría más o menos resuelta para fines de octubre cuando el festival está a punto de celebrarse, ¿no? Bueno, no.
- 16 de octubre: anuncian las bandas argentinas que se presentarán (NVLO y Arde la sangre).
- 24 de octubre: anuncio de la Tarjeta / Sistema Cashless como sistema único de pago.
- 25 de octubre (1): anuncio de la venta del estacionamiento.
- 25 de octubre (2): publicación de elementos permitidos y elementos prohibidos.
- 26 de octubre: Knotfest Argentina.
En algún momento entre el 24 y el 26, el Sistema Cashless que sería universal pasó de ser el sistema que utilizarían para vender cualquier cosa, después para vender sólo comida pero no merchandising, después que sí sería para merchandising. Finalmente, no se permitió la compra de merchandising con ese sistema, dejando a un montón de gente decepcionada tras largas colas. Muchos asistentes dijeron que podrían abonar por distintos medios sin efectivo (tarjeta de crédito, débito, MercadoPago, etc.), los organizadores hicieron oídos sordos a cualquier otra cosa que no fuese lo que tenían planeado. Punto aparte es que el Sistema este requería que los teléfonos celulares tuviesen señal y en esa zona en particular de Villa Lugano, en las periferias de la ciudad, la señal prácticamente inexistente la mayor parte del tiempo.
Otra cuestión netamente argentina es el tema bancario. La validación de las compras no es automática como en otras partes del mundo, tarjetas, depósitos y demás, suelen necesitar de al menos 48 horas para ser validados dependiendo cuál se utilice. Si la venta de cualquier cosa accesoria como lo fue el estacionamiento se hace un día antes del evento, es por demás complicado.
En fin, la cosa es que lo estrictamente monetario fue un quilombo. No un lío, no problemático, nadie sabía cómo pagar porque un día decían una cosa y al día siguiente se desdecían. Hubo quienes pagaron dos estacionamientos porque no sabían si el primero había sido acreditado, quedó dinero dentro del Sistema Cashless que hasta hace unos días (06/11) no había sido devuelto, las confirmaciones de pago que no llegaban han puesto a prueba la salud coronaria y la ansiedad de más de uno.
Esto, se supone, en un festival que uno compra para divertirse, no es como si uno estuviera realizando un trámite burocrático en un pueblito alejado.
La infraestructura del Knotfest es algo que no he visto que mencionen por ninguna parte y fue, sin dudas, singular.
Todos sabemos que un festival requiere un gran escenario. Ahora presten atención a las filmaciones en sí del escenario y díganme cuándo vieron que el cableado esté tan a la vista, como si lo hubieran tirado y dejado tal cual cayó.
Las pantallas gigantes no se veían. Si bien fue un día terriblemente soleado, la disposición de la pantalla, el ángulo de inclinación que le dieron casi recto, el brillo de la misma, todo cooperó para que no se viese absolutamente nada sino hasta bien entrada la noche —cuando actuaban los dueños del festival, qué casualidad—. Las pantallas quedaron como decorado a los lados durante toda la tarde y lo peor, tampoco hubo pantalla trasera, que hubiera funcionado bien en esas circunstancias. En cambio, Chile sí tuvo su pantalla trasera.
La infraestructura de un festival también requiere de cierta zonificación. Es usual un sector apropiado para que la prensa se mueva, que suele ser compartido con la seguridad del evento justo por debajo del escenario o, la otra opción es darles un sitio en una torre especialmente armada para tal fin, que suele estar ubicada de frente al escenario, dejando un amplio espacio para el público que se encuentra en el campo general. O sea, en el medio, en la parte del medio o trasera; los fotógrafos y camarógrafos pueden arreglarse con eso porque tienen zoom. No hubo nada de eso. Para los sponsors oficiales tampoco hubo nada especial, eso sumado a la prohibición de equipo profesional de fotografía y video. ¿En qué diablos estaban pensando? Por supuesto, Chile tuvo su infraestructura en el medio del campo desde la cual la prensa, desde la comodidad y sin tener que aventurarse a los empujones, pudo tomar sus fotografías, videos, tomar notas, etcétera. Hubo bastante prensa, calculo, gracias a esto. Les recuerdo que la productora de los festivales en Argentina y Chile fue la misma empresa, Fenix, por eso me tiento mucho en realizar ese tipo de comparaciones aunque sería mucho peor si comparase con la edición brasilera del evento: dos días de shows tuvieron. Mejor lo dejo ahí.
El filmador que tenía el festival era un hombre subido a una caja, con el maletín entre medio de las patas abiertas del trípode, con toda la inestabilidad que conlleva el estar encima de un objeto cualquiera entre medio de los parlantes, una batería que resuena y el público saltando. Un festival como se debe se filma con grúa —con el filmador sentado encima o manejándola desde abajo, da igual, hay para todos los gustos y todos los precios—, también podría ser desde alguna torre un poco más alejada como ya expliqué. ¿Al lado del escenario en una caja cualquiera? No. Un no rotundo y tajante. Encima, el filmador puso una cara de traste cuando un peluche chiquito lo golpeó en la espalda porque se lo arrojaban a Moa...
En cuanto a la lista de elementos prohibidos y permitidos, fueron dos páginas llenas de ítems. Entre los elementos que prohibían llevar se encontraban: carpas, sillas, heladeritas portátiles (las llamaron coolers), comida y bebida (x2), mate, pelotas, camisetas de fútbol. Esos son los típicos elementos utilizados por los argentinos para pasar el día ya sea en la playa, en las sierras, etc. La que peor cayó de todas estas fue, obviamente, la prohibición del mate cuando tenían que madrugar para hacer la cola, no hay mejor compañero que unos buenos matecitos calientes y no, nadie quiere revolear al escenario un termo que muchas veces cuesta más que la entrada a ese festival (110 mil la entrada básica vs 130 mil ARS un termo), ¡no sean ridículos! Además de eso, quedaban prohibidas las computadoras, drones y cámaras de fotografía y video profesionales, es decir, nadie filmaría nada excepto quienes ellos decidieran… sólo que olvidaron decidir quiénes serían y el Knotfest en sí sólo filmó un poco. Hubo una única radio que transmitió, Rock & Pop, y si bien se jactaban de ser los únicos —eran sponsors, no sé por qué fanfarroneaban—, el video filmado por ellos con logos oficiales y todo, está realizado desde la audiencia, bastante alejado del escenario, con un teléfono celular por ende, se mueve más que terremoto nivel 5 en la escala de Richter porque a Argentina le gusta pasarla bien.
Otra cosa que prohibieron fueron las banderas, eso desde que se podía leer en las redes que algunos asistentes en Chile pensaba hacer un banderazo en contra de alguien porque habían decidido que A es mejor que B. Un medio chileno lo señaló como que eran los únicos, no fue así, las prohibiciones de los dos eventos controlados por Fenix fueron exactamente las mismas. Tampoco peluches —que los hubo— o camisetas de fútbol, que son algo de lo más cotidiano en Argentina. Se suponía que dejaban entrar repelente para insectos pero al final los incautaban, o que prohibían entrar con palitos de selfies y he visto alguno en los videos que no era del personal de ninguna banda.
Hubo reorganizaciones de la fila para entrar, dejando a los primeros como últimos y viceversa. El estacionamiento abría a la misma hora que abría todo lo demás, sin prioridad, provocando congestionamiento de tránsito, provocando que aparecieran los queridos agentes de tránsito a recaudar, los “trapitos” —cuyo nombre más elegante es “cuidacoches”—. Si no deseabas ver todo el festival, retirarse temprano con un automóvil era algo que no estaba planificado, podías entrar pero no salir. Hubo hurtos (qué novedad), hubo empujones (otra novedad). Los sponsors MTV, Rock & Pop y Pogopedia tienen filmaciones realizadas con teléfonos celulares, calculo, por la idea de prohibir las cámaras y/o por la falta de pase de prensa.
Entre tantas cosas para observar, a los fans les llamó poderosamente la atención la diferencia entre los precios anunciados oficialmente por BABYMETAL, en la cuenta oficial de BABYMETAL que tenía precios de otros países de habla en español, con lo que realmente cobraban durante el festival.
- Remera según BABYMETAL: 30 mil ARS
- Remera según Knotfest: 35 mil ARS
- Gorra según BABYMETAL: 15 mil ARS
- Gorra según Knotfest: 30 mil ARS
Algún extranjero comentaba que la Ciudad no organizó transporte o tren adicional para los asistentes. ¿En serio hacen eso en el extranjero? En Argentina, a nadie le importa si un par de metaleros decidieron acercarse a un lugar que está rodeado por tres villas —lamento tener que hacer hincapié una vez más en esto—, ellos decidieron. Esto siempre y cuando no se queden varados, tengamos que enviar al Ejército Argentino a Olavarría a rescatarlos, también darles de comer porque son tan cabeza de termo que no previeron nada. Era obvio que iban a tener que caminar si salían pasado el horario que el premetro deja de pasar (a las 22 horas) y los colectivos también. ¿Taxi? ¡Olvídalo! ¿Quién querría acercarse a esa zona de noche? Sólo un suicida. Salir del Parque de la Ciudad pasadas las 00 horas es una experiencia para valientes o inconscientes, algunos anduvieron por la zona hasta las 3 de la madrugada inclusive.
En fin...
Nueve canciones tocó BABYMETAL y no hubo sideshow en Argentina, sí. El público que fue a verlas hizo todo lo posible para divertirse y demostrarles a las chicas que son bienvenidas. Es increíble al día de hoy la falta de quejas de los kitsunes argentinos, siendo que somos una nación que adora quejarse de absolutamente todo. Asombra que el público local pensara en el público de Colombia y cedieran esa canción así, sin más preámbulos, porque se pusieron dos segundos en los zapatos ajenos, con eso me quedo. Todos tuvieron diez canciones, todos tuvieron shows más o menos bien armados, todos los países con Knotfest tuvieron su sideshow, todos menos Argentina. Uno en estos casos esperaría una catarata de insultos, quejas, pataleos, no hubo nada salvo agradecimientos a BABYMETAL por venir, agradecimientos al festival, agradecimientos a Slipknot —debí haber publicado esto antes así por lo menos había menos de los últimos—, agradecimientos por doquier.
¡Felicidades a todos los que han tenido sideshows y no tuvieron (tantos) contratiempos! Ha sido una verdadera fortuna que Knotfest Argentina, con su armado tan precario, tan marginal, no terminase envuelto en llamas. Si hubiesen intentado sabotearlo a propósito, estoy segura, no les hubiera salido tan bien.
Notas
Artículo escrito por su servidora, Julieta (Queen Juliet @Meltryth en Twitter —me niego a llamarlo X—) en noviembre de 2024. Agradezcan que esta reseña es más tranquila que la original.

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