Rockeras de cuna
Un nuevo género se está formando en la escena del heavy metal, liderado por un grupo muy inusual.
El domingo pasado por la noche, el Teatro Fonda de Hollywood recibió a BABYMETAL, un grupo japonés formado por tres adolescentes: Suzuka Nakamoto, de 16 años, conocida como SU-METAL, Moa Kikuchi (MOAMETAL) y Yui Mizuno (YUIMETAL), de 15 años.
El grupo fusiona letras y coreografías de pop idol japonés de colegialas con un sonido heavy metal a gran escala, autodefinido como “kawaii (tierno / lindo) metal”. La actuación marcó el debut del grupo en Estados Unidos tras una breve gira por Europa.
Aunque la mezcla de estos dos géneros tan dispares parezca una simple artimaña, díganselo a los fans que inundaron la taquilla online, agotando las entradas del recinto con capacidad para 1350 personas en cuestión de minutos.
El álbum debut homónimo de la banda alcanzó el número uno en las listas de metal o rock de iTunes en seis países, incluyendo Estados Unidos, Reino Unido y Alemania. BABYMETAL también apareció en la lista de los 200 mejores álbumes de Billboard, convirtiéndose en uno de los pocos artistas japoneses en lograr tal hazaña.
El concierto comenzó con una breve introducción en vídeo de la historia mitológica de BABYMETAL, con texto desplazable al estilo Star Wars. A continuación, el público se deleitó con las siluetas de las chicas que se mostraban a través del telón del escenario mientras comenzaba su canción de presentación, BABYMETAL DEATH. El nivel de decibelios en el recinto alcanzó su punto álgido cuando el telón cayó al suelo, revelando a las tres chicas con colitas, vestidas con vestidos góticos / Lolita rojos y negros, con medias hasta la rodilla y pulseras con tachuelas metálicas.
Para cuando la segunda canción, Iine!!, dio paso a un rap hip-hop (reggae, dubstep y otros géneros se integran en otras canciones), el público estaba completamente inmerso en la actuación, agitando los brazos y saltando sincronizadamente hasta el fondo del recinto.
Tanto quienes la ven por primera vez, como quiénes no hablan japonés, podrían concluir que estas adolescentes han profundizado en las connotaciones negativas estereotipadas asociadas a la escena del heavy metal. Si bien el sonido y la estética son los de una banda de metal, las letras y la coreografía están llenas de dulzura J-pop. Los temas de las canciones abordan los problemas de despertarse por la mañana, el chocolate y el número 4, que suena más a un episodio de Plaza Sésamo que a una canción de heavy metal.
Los pasos de baile pueden describirse principalmente como juguetones y repletos de kawaii, con sonrisas y saludos al público. Incluso el signo de los “cuernos del diablo” típico del metal ha sido reemplazado por el inocente signo del “zorro”, para significar al dios zorro mitológico que guía su camino.
La cantante principal, SU-METAL, demostró un talento considerable pese a su edad, interpretando letras potentes y conmovedoras a lo largo del espectáculo de aproximadamente 75 minutos, especialmente en sus dos canciones en solitario, Akatsuki y Rondo of Nightmare. MOAMETAL y YUIMETAL aportaron coros y pasos de baile exhaustivos (su título oficial es “Scream and Dance”), además de compartir protagonismo en Onedari Daisakusen y Song 4.
Cualquier duda sobre el talento de la banda de acompañamiento se disipó cuando cada una interpretó solos a la altura de cualquier banda de metal convencional. La Kami Band, vestida con túnicas blancas y pintura facial blanca que recuerda a The Ring, está compuesta por artistas consagrados de la escena japonesa del heavy metal, lo que da como resultado su auténtico sonido metal. Independientemente de lo que se piense sobre la mezcla de géneros, todo el grupo demuestra un talento y un esfuerzo considerables para ofrecer un espectáculo entretenido.
Probablemente no haya muchos conciertos donde se vea una mayor variedad de gustos musicales representados por el público. Los fans de idols japonesas y los fans del metal con remeras de Iron Maiden comenzaron a hacer fila más de trece horas antes del concierto; algunos de ellos viajaron a Hollywood desde Japón, Canadá y México. Esto proporcionó una mezcla única de gente con luces fluorescentes alrededor de un mosh pit activo en la pista principal.
BABYMETAL terminó su set con Gimme Chocolate!!, la canción cuyo video musical catapultó al grupo al reconocimiento internacional, acumulando más de 12 millones de visualizaciones en YouTube al momento de escribir este artículo. Regresaron para interpretar Headbangeeeeerrrrr!!!!! e Ijime, Dame, Zettai como bis. Al final, MOAMETAL y YUIMETAL se envolvieron en banderas estadounidenses al estilo BABYMETAL, seguido de agradecimientos individuales de cada una de las chicas en inglés, un “See you!” sincronizado a la salida del escenario.
La mezcla de J-pop y heavy metal no debería funcionar. Sin embargo, ver a fans del death metal con la cara pintada cantando Gimme Chocolate!! junto a cosplayers moviendo la cabeza apunta justo en la dirección opuesta. Todo esto se suma a la locura general de este concepto. BABYMETAL no es metal, ni J-pop, que es exactamente lo que buscan: un nuevo género. El tiempo dirá si el kawaii metal llega al mainstream, pero si buscas un espectáculo divertido, BABYMETAL ya ha alcanzado el primer puesto en la cartelera.
El próximo proyecto de BABYMETAL es una gira de cinco paradas en Phoenix, Las Vegas, South Lake Tahoe, Salt Lake City y Denver, dónde serán teloneras del icono del pop, Lady Gaga. Completarán su gira norteamericana en Montreal, Canadá, con una aparición en el festival de heavy metal Heavy Montreal.
Notas
Artículo publicado el 31 de julio de 2014 en Rafu Shimpo, escrito por Darren Yamashita.
Link ENG (original): https://rafu.com/2014/07/cradle-rockers/

0 comentarios:
Publicar un comentario